En Chile funciona un sistema mixto de salud, en el cual más del 75% de la población es atendido en los prestadores de salud pertenecientes a FONASA componente público y más de un 16% es cubierto en clínicas y hospitales privados a través de la afiliación a una Isapre mediante un contrato de un seguro garantía de protección financiera individual entre la Isapre y el cotizante.








