La globalización económica y la masificación de internet y las redes sociales han abierto un amplio mercado que supera las barreras geográficas en el que empresas de todo el planeta pueden competir, no obstante las barreras idiomáticas siguen existiendo y pueden una limitante para compartir y recibir información entre proveedores y clientes, e incluso entre oficinas y sucursales de una misma empresa.









